lunes, 27 de julio de 2009
María y sus padres (II)
I, 2. Y la vida de ambos esposos era sencilla y santa ante Dios, y piadosa e irreprensible ante los hombres. Todos sus bienes, en efecto, los habían dividido en tres partes, consagrando la primera al templo y a sus servidores, distribuyendo la segunda entre los pobres y los peregrinos, y reservándose la tercera para sí mismo y para los menesteres de su hogar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario